Finalmente, después de tantos meses, tengo tiempo de sentarme para escribir algo posta. Tenía ganas de escribir sobre muchas cosas, cosas que me pasaron, cosas que pasan, cosas que ví, cosas que soñé, cosas que hice, cosas que siento, cosas que empecé a hacer y cosas que aprendí. Como que hoy estuve todo el día al pedo por primera vez en mucho tiempo y, a pesar de que “desperdicié” el tiempo, siento que cargué las pilas y me desaceleré. También podría hablar sobre los proyectos que tengo, una más de las cosas que antes nombré, o los lugares que quiero visitar. Pero quiero hablar de tantas cosas, estoy en tantas cosas, que ando dando vueltas como un trompito y siento que no llego a hacer nada. Como ahora, que hace unos cinco renglones que vengo hablando de nada.

¿Asusta un poco, no? es el vacío del todo. A mí me asusta un poquitín. Quizás lo que me asusta es estar revisando entre mis cajones mentales a ver que onda. Cuando uno está ocupado no tiene tiempo de revisar entre los cajones y ver la basura que juntó y fijarse lo que tiene, las cosas para arreglar y las cosas para tirar. ¿Uno no tiene el tiempo, o más bien, uno no se hace el tiempo? La gente siempre habla de que hay que enfocarse en lo importante. ¿Qué es lo importante? ¿Los amigos, la familia, la pareja,el trabajo y el estudio? ¿La vida social, la salud, el descanso? ¿La paz mundial, la paz interior, la felicidad?

Me sentí incómoda cuando me levanté y me dí cuenta que no tenía nada urgente para hacer. Podía quedarme todo el día en la cama hasta que mi estómago me obligara a levantarme, si así se me cantaba. Pero eso significaba que mi cerebro no iba a tener nada con qué entretenerse salvo abrir cajas mentales y no tenía ganas.  Ni tengo ganas ahora, ponerme a revisar siempre me deja desequilibrada y cansada por un tiempo largo. Por una vez quiero vacaciones, quiero estar contenta de estar acá haciendo nada y saber que no hay nada urgente y que nadie me está esperando y que no importa si no cumplo un horario. Sin embargo, sigo incómoda. Supongo que es la costumbre, tantos meses corriendo de acá para allá dejan alguna mella. Supongo que esa es una justificación tan buena como cualquier otra.

~Podría escribir mil versos esta noche ~

Podría admitir que me siento mal por no hacer nada “fructífero” ni “aprovechar” el día de hoy. Podría decir que me enojo un poco conmigo misma por no haber hecho nada simplemente porque no tenía ganas de hacer nada. Podría acotar que siempre me sorprendo de las cosas que escribo, está bien que (casi)  nunca entro al editor con un post planeado, pero jamás sale algo esperable. Creo que es un buen ejercicio que tendría que retomar, así además esto cobra un poco de vida de nuevo 🙂

Pero por hoy, creo que es suficiente.

Advertisements